Nuestro sistema de prisiones, en vez de brindar opciones para crear una segunda oportunidad, endurece y daña aún mas hombres y mujeres que podrían aprovechar esa segunda oportunidad. Hemos progresado un poco a través de la reforma a la Revisión de Historias del Infractor Criminal (CORI) pero todavía nos falta mucho.

A pesar de los intentos de realizar reformas, el sistema de justicia penal aún actúa con racismo, sexismo y pobreza generacional sistémicos.

Con el fin de romper estos ciclos yo me comprometo a:

  • Eliminar el exceso de las tarifas
  • Implementar un entrenamiento obligatorio en cuanto a prejuicios subconscientes y el entrenamiento en el área dela salud mental y primeros auxilios para los oficiales de policía y otros servidores públicos
  • Un umbral de multa de $2.500 por delito (similar a lo utilizado en otros estados conservadores)
  • Eliminar la reclusión en solitario
  • Mayor acceso a la salud mental y otros servicios en las prisiones estatales
  • Apoyar legislación de transformaciones y reforma de encarcelamiento en el área de prejuicio racial y disparidades de salario
  • Apoyar la reducción de costo y el desecho haciendo énfasis en la re-educación y restauración de la comunidad
  • Apoyar la remoción de servicios de adicción dentro de nuestras prisiones para que los servicios sean colocados en un sistema apropiado de salud