En 2004, Massachusetts fue el primer estado que legalizó el matrimonio entre parejas del mismo sexo. Mas de una década después, todavía tenemos mucho trabajo por hacer para asegurarnos que nuestros amigos, familiares y vecinos LGBTQ estén seguros, sean bienvenidos e incluidos en todos los aspectos de la vida de nuestro estado. No lograremos justicia sin la educación incluyente, la protección progresista, y una audaz acción legislativa.

Mi compromiso para con los derechos de la comunidad LGBTQ es de larga data y está visible en mi trabajo para crear aceptación y comprensión dentro de mi propia comunidad Cristiana Evangélica—no ha sido una tarea fácil. No titubearé en cuanto a los derechos de las personas transgénero. Seguiré con el mismo nivel de compromiso, para educar, luchar y construir coaliciones en el Senado. La discriminación, las disparidades y las dificultades deben ser reemplazadas por oportunidades, prosperidad y un camino hacia el liderazgo.

Mi plan:

  • Apoyar la prohibición de una “terapia de conversión” dañina para menores
  • Apoyar entrenamiento de conciencia que asegure que nuestros miembros de la comunidad LGBTQ sean tratados con dignidad y respeto
  • Apoyar la educación sexual en nuestras escuelas que incluyan a LGBTQ
  • Apoyar legislaciones y programas—y asegurar su cumplimiento legal—que atienden las áreas de salud y vivienda que los jóvenes LGBT sin techo siguen teniendo en nuestro Distrito y en todo el estado
  • Luchar apasionadamente en contra de la revocación de 2016 de la Ley en Contra de la Discriminación al Transgénero